Es una de las dudas más buscadas: ¿cómo sé si este lunar es malo? Tranquilícese de entrada: la inmensa mayoría de los lunares son completamente benignos y no se convertirán nunca en cáncer. Pero conviene saber reconocer las pocas señales que sí justifican una visita al dermatólogo, porque un melanoma detectado pronto se cura casi siempre.1

Respuesta rápida

  • Un lunar benigno suele ser simétrico, de un solo color, bordes definidos y estable en el tiempo.
  • Un lunar sospechoso cumple alguna letra de la regla ABCDE o ha cambiado.
  • La señal más importante es el cambio: tamaño, forma, color, relieve, picor o sangrado.
  • Una sola señal ya justifica pedir cita. No hace falta que se cumplan todas.

Cómo es un lunar normal (y cuándo no preocuparse)

Un lunar corriente suele ser redondo u ovalado, de un único tono marrón, con bordes lisos, menor de 6 mm y, sobre todo, se mantiene igual año tras año. Tener muchos lunares es normal, y los que llevan ahí desde la infancia o la juventud sin cambiar rara vez son un problema. Que un lunar sea plano o ligeramente abultado, por sí solo, no es señal de alarma.1

10–40

Es el número de lunares que tiene de media un adulto. La inmensa mayoría son benignos: el objetivo no es alarmarse por cada uno, sino detectar el que se sale de lo normal. Fuente: American Academy of Dermatology (AAD).

Las señales de alarma: la regla ABCDE

Los dermatólogos resumen las señales sospechosas en cinco letras. Si un lunar cumple alguna, conviene revisarlo:

  • A — Asimetría: una mitad no se parece a la otra.
  • B — Bordes: irregulares, dentados o borrosos.
  • C — Color: varios tonos en el mismo lunar.
  • D — Diámetro: mayor de 6 mm (la goma de un lápiz).
  • E — Evolución: cualquier cambio reciente, o si pica, sangra o se inflama.

Lo explicamos con ejemplos en la guía completa de la regla ABCDE.

El truco del «patito feo»

Sus lunares tienden a parecerse entre sí. Si uno destaca claramente del resto —más oscuro, más grande o simplemente «distinto»—, merece una revisión aunque no cumpla ninguna letra de la regla ABCDE. Es el llamado signo del patito feo, muy útil para detectar melanomas.2

Señales que NO debe ignorar

  • Un lunar que crece o cambia en semanas o meses.
  • Un lunar que sangra, pica o duele sin haberse golpeado.
  • Una mancha nueva que aparece en piel sana, sobre todo después de los 40.
  • Una herida sobre el lunar que no cicatriza.

Si no está seguro de si su mancha es un lunar u otra cosa, vea también manchas en la piel: cuándo preocuparse.

Qué hará el médico

El dermatólogo examinará el lunar con un dermatoscopio (una lupa con luz). La mayoría de las veces podrá tranquilizarle en la misma consulta. Si hay dudas, extirpará la lesión y la analizará (biopsia), el único método que confirma o descarta un melanoma. Revisar un lunar es rápido e indoloro.3

Aviso: esta guía sirve para saber cuándo consultar, no para diagnosticarse. No se fíe solo de fotos de internet: hay melanomas de aspecto inocente e incluso sin color. Si un lunar le preocupa o «no le gusta», pida cita con su médico o dermatólogo.

Referencias

  1. American Cancer Society. Signs and Symptoms of Melanoma Skin Cancer. cancer.org
  2. American Academy of Dermatology. What to look for: ABCDEs of melanoma. aad.org
  3. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Diagnóstico del cáncer de piel. contraelcancer.es