Aparece una mancha nueva en la piel y surge la duda: ¿es normal o debería preocuparme? La buena noticia es que la inmensa mayoría de las manchas son inofensivas: pecas, manchas de sol o lesiones benignas propias de la edad. Pero unas pocas pueden ser una señal temprana de cáncer de piel, y conviene saber distinguirlas.1

Cuándo pedir cita

  • Una mancha que crece, cambia de color o de forma.
  • Una mancha o herida que no cura en varias semanas, o que sangra.
  • Una lesión que pica o molesta de forma persistente.
  • Una mancha nueva después de los 40 años que no se parece a las demás.
  • Cualquier mancha que, simplemente, «no le gusta» o le genera dudas.

Manchas que suelen ser benignas

Estas son las más frecuentes y, por lo general, no revisten gravedad:

  • Léntigos solares («manchas de la edad» o «manchas del sol»): manchas marrones planas en cara, manos y escote por la exposición solar acumulada. Son benignas, aunque indican daño solar.
  • Pecas: pequeñas, marrones, frecuentes en pieles claras; se oscurecen con el sol y son inofensivas.
  • Queratosis seborreica: lesiones marrones o negruzcas, con aspecto «pegado» o ceroso, muy comunes a partir de los 50 años. Son benignas y no se transforman en cáncer, aunque a veces se confunden con un melanoma.2
  • Manchas blancas: como las del vitíligo o la pitiriasis; no son cáncer.
40+

Una mancha o lesión nueva que aparece después de los 40 años y que crece o cambia merece siempre una valoración: a partir de esa edad aumenta la probabilidad de lesiones cutáneas malignas. Fuente: American Academy of Dermatology (AAD).

Manchas que conviene vigilar

Frente a las anteriores, hay rasgos que deben hacer saltar la alarma. El cáncer de piel puede aparecer como:

  • Una mancha marrón o negra irregular, con varios tonos o bordes mal definidos: aplique la regla ABCDE.
  • Una zona rosada o rojiza escamosa que no cura, típica del carcinoma escamoso.
  • Un bulto perlado o una llaga que sangra y no cicatriza, propio del carcinoma basocelular.
  • Una mancha que cambia con el tiempo: el cambio es la señal más importante.

La clave: el cambio y la comparación

Más que el aspecto en un momento dado, lo que importa es la evolución. Una mancha estable durante años suele ser benigna; una que aparece y crece, cambia de color o se vuelve irregular merece revisión. Por eso ayuda revisarse la piel cada mes: solo quien conoce sus manchas puede notar que una ha cambiado. Si tiene fotos antiguas, compárelas.1

Qué hará el médico

El dermatólogo examinará la mancha, normalmente con un dermatoscopio (una lupa con luz). La mayoría de las veces podrá tranquilizarle en la misma consulta. Si tiene dudas, tomará una muestra (biopsia), el único método que confirma o descarta el cáncer. Revisar una mancha es rápido y sencillo; no hay motivo para posponerlo.3

Aviso: esta guía no permite autodiagnosticarse ni sustituye la consulta médica. No se fíe solo de fotos de internet: hay lesiones benignas de aspecto alarmante y melanomas de aspecto inocente. Ante cualquier duda, acuda a su médico o dermatólogo.

Referencias

  1. American Academy of Dermatology. How to spot skin cancer. aad.org
  2. Skin Cancer Foundation. Seborrheic Keratoses. skincancer.org
  3. Asociación Española Contra el Cáncer (AECC). Cáncer de piel: diagnóstico. contraelcancer.es