La queratosis actínica (también llamada queratosis solar) es una pequeña lesión áspera y escamosa que aparece en la piel más castigada por el sol. No es un cáncer, pero sí una lesión precancerosa: una parte puede transformarse con el tiempo en un carcinoma de células escamosas. Por eso conviene reconocerla y tratarla.1
Lo esencial en 30 segundos
- Es la lesión precancerosa más frecuente de la piel.
- La causa es el sol acumulado durante años.
- Se nota como una zona áspera, seca o con costra, a veces más fácil de palpar que de ver.
- Una parte puede evolucionar a cáncer de piel; tratarla a tiempo lo evita.
Cómo se ve y dónde aparece
Suele presentarse como una placa áspera al tacto, de color rosado, rojizo o del tono de la piel, a veces con una costra o escama que se desprende y vuelve a salir. Muchas veces se palpa mejor de lo que se ve, como una rugosidad parecida al papel de lija. Aparece en las zonas de mayor exposición solar: cara, frente, cuero cabelludo (sobre todo con poco pelo), orejas, dorso de las manos y, en los labios, se llama queilitis actínica.1
La queratosis actínica es la lesión cutánea precancerosa más frecuente, y un motivo de consulta dermatológica muy habitual en personas mayores de 50 años con daño solar. Fuente: American Academy of Dermatology (AAD).
¿Por qué hay que tratarla?
No todas las queratosis actínicas se convierten en cáncer —de hecho, algunas desaparecen solas— pero no se puede saber de antemano cuál evolucionará. Tener varias indica además que la piel ha recibido mucho daño solar y que el riesgo general de cáncer de piel es más alto. Tratarlas es una forma sencilla de prevención.2
Tratamientos habituales
- Crioterapia: congelar la lesión con nitrógeno líquido, el tratamiento más frecuente para lesiones aisladas.
- Cremas con receta (como 5-fluorouracilo o imiquimod): útiles cuando hay muchas lesiones en una zona.
- Terapia fotodinámica y otras técnicas, según el caso.
El dermatólogo elegirá según el número, el tamaño y la localización. Son tratamientos sencillos y ambulatorios.2
Cómo prevenirlas
La mejor prevención es la de siempre frente al sol: usar protector solar a diario, buscar la sombra y cubrirse con ropa y sombrero. Y, una vez aparecen, conviene revisarse la piel con regularidad para detectar cambios.
Referencias
- American Academy of Dermatology. Actinic keratosis: overview. aad.org
- Skin Cancer Foundation. Actinic Keratosis. skincancer.org